Hacer reparaciones con oro.
Consiste en reparar objetos de cerámica con resina mezclada con polvo de oro, plata o platino.
En lugar de ocultar las reparaciones, el kintsugi las resalta, celebrando la historia del objeto y su transformación a través del daño y la reparación.
Al resaltar las cicatrices, convierte el objeto dañado en una pieza más bella y valiosa que antes, simbolizando la resiliencia, la aceptación del cambio y la belleza de la imperfección (wabi-sabi).